Desde el principio de su reinado Isabel y Fernando se preocuparon de proteger a los judíos –ya que eran "propiedad" de la corona. Por ejemplo, el 6 de septiembre de 1477 en una carta dirigida a la comunidad judía de Sevilla la reina Isabel I daba garantías sobre su seguridad.
De ahí incluso que los Reyes Católicos hasta 1492 tuvieran fama de ser favorables a los judíos. Eso es lo que afirma, por ejemplo, el viajero alemán Nicolás de Popielovo, tras su visita en 1484-1485.





